El manantial de la doncella / Jungfrukãllan, (1960). El film «rape and revenge» de Ingmar Bergman.

La conexión con el presente, con nuestra contemporaneidad, en la creación de cualquier índole, es un recurso natural y también imprescindible para profundizar en el conocimiento hacia los orígenes. Es un proceso que nos guía, y que a mi personalmente siempre me ha llevado hacia bases sólidas de pensamiento para comprender el aquí y ahora, para apreciar así las evoluciones, las vueltas de tuerca que amplían la perspectiva integral de los fenómenos socio-culturales en el Arte, y específicamente en el Cine.

El punto de partida de esta rememoración es la opera prima de la directora británica Emerald Fennell, Promising young woman/Una joven prometedora (2020), que tantos airados debates generó en el año de su estreno por sus múltiples nominaciones a los Premios Oscar -al final solo se hizo con el reconocimiento al mejor guion original para la directora, que por descontado, es un resultado más que meritorio para una debutante-. Por encima de otras consideraciones, a mi me parece que el gran mérito y la audacia de la creadora en su propuesta, está en el ejercicio autoconsciente e intencional de retorcimiento exacerbado, provocador e incluso gamberro en el patetismo, de aquel subgénero setentero norteamericano que fue bautizado como ‘Rape and revenge’, esto es «violación y venganza», dentro del más amplio Cine ‘Explotation’ -un universo creativo que se definió -qué duda cabe- en torno a tópicos culturales muy masculinos, siempre desde la mirada de los hombres-. Seguramente, recordaréis alguno de aquellos films, como la célebre ‘The last house on the left’, del maestro del Terror Wes Craven, por haber sido declarada en no pocas ocasiones referente del Cine de Quentin Tarantino -en ‘Kill Bill’ o ‘Death proof’, por ejemplo-. Fennell utiliza con descaro una estética formal pop y efectista rayana en lo ridículo y descerebrado -y en ocasiones puede llegar a confundirnos-, al servicio de una historia que tiene muy definida su perspectiva analítica. Una mujer, con una mirada combativamente feminista, reexamina el terror de la violencia sexual contra las mujeres desde el supuesto más radical, el de la pérdida total, el suicidio y la venganza, con un tono emocionalmente inquisitivo y sociológicamente desasosegante. Todo lo cual convierte a la película, pese a sus altibajos o a sus excesos de vueltas en algunos tramos, en un testimonio fílmico de considerable interés para la ciudadanía contemporánea.

Y desde esta película, deseo acercarme a otra directamente relacionada con la cultura de la violación y su repudio social asociado, dentro de la filmografía de un coloso muy influyente del Cine universal. No es cuestión de enfatizar aquí la capacidad de Ingmar Bergmar para construir un discurso cinematográfico de incuestionable capacidad ilustrativa de los claroscuros de la condición humana. Ni tampoco se escapa a casi nadie su interés, que podríamos considerar casi patológico, por tratar de desentrañar esa convención cultural -y construida desde una perspectiva masculina- en torno a la misteriosa condición femenina en excepcionales films como ‘Persona’, ‘Gritos y susurros’ o ‘Sonata de otoño’, entre otros.

Sobre la base literaria de una balada sueca del bajo medievo -relevante por tanto desde una perspectiva histórica-, Bergman construye una pieza dramática que gira en torno a la violación, el asesinato y la venganza consiguiente, atravesada por las inquietudes existencialistas y espirituales -aquí en la confrontación entre cristianismo y paganismo- que tanto le obsesionaron siempre. La hermosa doncella Karin (Brigitta Petersson), hija del noble Tõre (el siempre potente Max von Sylow) y de su esposa Maretta, debe realizar la tradicional ofrenda de velas en la iglesia, acompañada por Ingeri (Gunnel Lindblon), la criada preñada de la casa, que además es la hija ilegítima del patriarca. La joven repudiada, que ya procedía de la deshonra, es el vector narrativo de esta historia, aunque el protagonismo formal recaiga en la virgen violentada y asesinada. En su potente y amarga invocación al dios Odín, con la que arranca el metraje, se condensa gran parte del drama vital de quien no merece el respeto de su comunidad por un incidente sexual que podemos presuponer también de naturaleza abusiva.

Las dos jóvenes, en tensionada asociación impuesta, representan dos tipos socio-culturales confrontados sobre la premisa de su sexualidad, según los usos de la cultura patriarcal, que seguirán manifestándose de la forma más cruenta. Como cruenta será la venganza del páter -entre tanta ira y desesperación, ese plano iracundo del hombre contra el árbol ha quedado grabado en los anales del Séptimo Arte -, y desoladora nuestra suerte como espectadores. Únicamente la piedad de la madre nos permitirá albergar cierta esperanza en nuestra civilización, aunque esta tercera mujer en liza vuelva a representar con insistencia, en su posición familiar y su relación con su marido, todas las desigualdades de género que enmarcan la reflexión analítica de la película.

A nivel formal, hay aquí una continuidad con la expresividad tétrica y subyugante en blanco en negro, que el maestro sueco había inaugurado con ‘El séptimo sello’, y unas interpretaciones más que meritorias al servicio de una tragedia radical, que conseguirá finalmente redimirse a través de la fuerza incontenible de la vida, en ese arroyo de aguas cristalinas, el manantial, que aun procediendo del texto tradicional, podemos interpretar que interesó al director como conclusión de su historia.

© Maria Verchili Martí.

4 comentarios en «El manantial de la doncella / Jungfrukãllan, (1960). El film «rape and revenge» de Ingmar Bergman.»

    • Muchas gracias, Ana. A mi, como a ti, me gustó mucho el ejercicio autoconscientemente pasado de vueltas de Fennel. Y me llevó a la redimensión que hace del Rape and revenge – tan masculino-. Y la peli de Bergman se puede considerar precursora desde su exquisita cinematografía. En fin, dos pelis unidas, por la disección de la cultura de la violación, y de la violencia de género, en general.

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